Mi experiencia como coleccionista
empieza en la niñez cuando mi abuelita nos obsequió a mi y mis hermanos unas
monedas de tamaño grande, recuerdo 1 peso de Chile, 1 sol de Perú, 5 sucres del
Ecuador. En Ecuador circulaban monedas de plata de otros países adicionalmente
a las ecuatorianas. Luego en la época estudiantil del colegio, llegaron algunas
monedas a mis manos, recuerdo por ejemplo, una moneda de plata de 1 bolívar de
Venezuela. Esas pocas monedas que llegaron a mis manos fueron apreciadas y
guardadas.
En cuarto año de universidad,
cuando tenía aproximadamente 20 años, por los años 1996, llegó por primera vez
el Internet a la Universidad. Recuerdo las páginas de email gratuito
(Hotmail.com) y las páginas para chatear con personas y unirse a grupos de
usuarios con similares aficiones (geocities.com). Allí descubrí que había gente
en el mundo con la afición por las monedas, me uní a los primeros grupos de
intercambio en listas de coleccionistas. Allí se abrió una puerta a la
numismática, lo cual me permitió iniciar la colección personal de monedas.
Una de las primeros intercambios
recuerdo que fue con David Rivera Alonso de España en julio del año 1997, hace
25 años. Le envié un sobre lleno de nuestros sucres, no sabía nada de como
empaquetar las monedas, el correo funcionaba muy bien en esa época, por mi
parte recibí unas hermosas monedas españolas, de todos los tamaños. A partir de allí empecé los intercambios por
muchos años.
Paralelamente a los intercambios empecé
a buscar monedas antiguas del Ecuador, recorría las tiendas de antigüedades de
mi ciudad y las joyerías. Allí llegó la primera moneda antigua a mis manos, una
moneda ecuatoriana de 2 reales de 1836 agujereada que me vendieron en una
tienda de antigüedades de mi ciudad (Cuenca, Ecuador). Al tener esa moneda en
mis manos pensaba en tanta historia que debía haber detrás de esa moneda, allí
se juntaron mi afición por el coleccionismo con la historia y la numismática. Respecto
a los billetes, en esos años don Arturo Sotomayor realizó una exposición de
billetes en el local de la Prefectura del Azuay, quedé impresionado con la
cantidad de billetes del mundo que se expusieron durante varios días. Además existía
la tienda de artesanías, monedas y billetes de la Sra. Gloria Heredia, a donde asistía
regularmente a comprar uno que otro billete, allí conocí a algunos amigos como
Juan Francisco Cordero (en la siguiente foto en Bogotá), Jairo Araujo, Mario
Jiménez y otros colegas.

Volviendo al asunto del Internet,
por el año 1997 conocí las primeras páginas de subastas, por ejemplo, recuerdo
que me suscribí a AFINSA, de donde me llegaban los catálogos impresos de las
subastas con unas fotos impresionantes de monedas del mundo, muy bonitas, lo
cual incrementó más mi afición por la
numismática.
La afición tiene que venir
acompañada por información, entonces la primera fuente bibliográfica fueron los
catálogos, en esa época no venían en PDF, sino que pedía a mis colegas de
intercambio que me envíen por email el escaneado de las páginas de Ecuador
tanto de monedas como de billetes. Recurrí también a la biblioteca del Banco
Central del Ecuador de mi ciudad y descubrí el libro de C. Ortuño en donde
contaba la historia numismática ecuatoriana.
En el año 1997, aprendíamos a
hacer páginas Web en la carrera de Informática y se me ocurrió hacer una página
Web sobre Numismática del Ecuador. El contenido principal de mi página fue la
Cronología de la Historia numismática del Ecuador, basada en el libro de C.
Ortuño. Esta página existe hasta el momento (https://numisecu.tripod.com ), se
encuentra referenciada en varias páginas del mundo. Mi portal Web me permitió
ponerme en contacto con muchos coleccionistas del Ecuador y el mundo que me
escribían interesados en monedas y billetes del Ecuador.
El mundo del coleccionismo se me apareció
en poco tiempo y de una manera importante, intercambiaba monedas y billetes con
gente de muchos países del mundo, conocí colegas ecuatorianos del
coleccionismo, algunos comerciantes internacionales me compraban material de
Ecuador. En esa época me empezaron a fascinar los hermosos diseños de los
billetes de varios países del mundo que llegaban a mis manos y me despertaba el
interés por las otras culturas y por los viajes.
En el mes de Febrero del año 2000
me gradué de la universidad, en el mes de Agosto tuve la suerte de obtener una beca
del gobierno español para estudiar por 2 años en Madrid. Esto me permitió
además del estudio, viajar y conocer otras culturas. En ese tiempo compartía
mis estudios con la afición de la numismática. De esta forma conocí sitios como
el Museo de la Casa de Moneda de España, las tiendas de numismática de Madrid, el
mercadillo de monedas y billetes de la Plaza Mayor de Madrid, el de la Plaza
Real de Barcelona, lugares llenos de comerciantes y coleccionistas, numismáticos,
filatélicos. La plaza Mayor de Madrid lo
visitaba al menos un domingo al mes durante toda la duración de mis estudios, allí
adquirí por primera vez el catálogo de billetes en formato físico. En este
período también me pude reunir con coleccionistas con quienes únicamente
habíamos tratado por email, como José María Quevedo. En la Plaza Mayor de
Madrid adquirí algunas monedas ecuatorianas, monedas de plata españolas, billetes
de países africanos, también pude adquirir los álbumes BBB para guardar las
colecciones.

Mercadillo
de los domingos en la Plaza Mayor de Madrid, 2001
En el año 2003 viajé a Perú para
asistir a un congreso informático, allí nos conocimos personalmente con mi buen
amigo Luis Estrella, aparecemos en la siguiente foto en la Plaza Francia, en
Lima. En este sitio se encuentran los comerciantes de monedas y billetes, aquí adquirir
material de Perú además unos accesorios para las colecciones.

Aproximadamente por el año 2006
incursioné en el coleccionismo de tarjetas telefónicas. Mi motivación fue
cuando vi una colección de tarjetas telefónicas ecuatorianas en un sitio Web
español, me gustaba los bonitos diseños de varias tarjetas ecuatorianas, mi trabajo
es en una Empresa de Telecomunicaciones lo cual influyó en mi interés de por
las mismas. La colección de tarjetas telefónicas ecuatorianas incluía reunir
tarjetas de Porta, Movistar, ETAPA, Alegro, principales operadoras de telefonía
fija y celular de esos años. Esa afición la compartía también con los pocos
colegas coleccionistas de tarjetas de esa época, creo que no pasaban de 5 en
todo el Ecuador, actualmente quedan menos. Este ha sido el punto más alto de ponerme a
coleccionar cosas: monedas bimetálicas, billetes del Ecuador, billetes del
mundo, monedas de España y tarjetas telefónicas del Ecuador, mirando hacia
atrás creo que era demasiado.
En el año 2008 viajé por primera
vez a Buenos Aires, Argentina de vacaciones y me encantó la ciudad, así que
decidí regresar a Buenos Aires en 2009 a realizar mis estudios del MBA. A ese
viaje fui cargado de monedas, billetes y tarjetas telefónicas para intercambiar
con los colegas. Conocí la Feria del Ombu en el Parque Rivadavia, lugar en
donde se reúnen los comerciantes y coleccionistas, en la siguiente foto con Roberto
Santa Cruz y Jorge Pablo Villegas uno de los coleccionistas de tarjetas telefónicas
más importantes del mundo. En ese viaje
también conocí a Mario Castaño un comerciante de numismática, quien me invitó a
su casa en Don Torcuato a compartir un delicioso asado junto con su familia.


En el año 2011 hubo un punto de
inflexión, demasiadas colecciones era algo que se volvía inmanejable, así que
decidí empezar a desprenderme de algunas cosas. En 2011 vendí mi colección de
tarjetas de Ecuador a Jorge Pablo Villegas de Argentina. Mis monedas bimetálicas empecé a venderlas
por Mercado Libre. Durante esos años tenía los deseos de realizar el Doctorado
en la UPM de Madrid, así que en el año 2013 me decidí a vender mi colección de
monedas del Ecuador, vendí las monedas
ecuatorianas por Mercado Libre y Ebay, las monedas ecuatorianas son muy
apetecidas en el mercado nacional e internacional. Así que me quedé únicamente
con mi colección de billetes del mundo que la tengo hasta el momento y en algún momento la compartiré a través de alguna exposición.
Durante mi estancia en España por
4 años a partir del 2014, el doctorado me consumía todo el tiempo no pude
dedicarle tiempo al coleccionismo, pero sí a los viajes y la fotografía que
había resultado una nueva afición, estuve en varios países como Francia,
Italia, Hungría, Alemania, Polonia, República Checa, Marruecos, Israel, India.
A mi regreso a Ecuador, a finales
de 2017, el servicio de Correos de este país se había vuelto muy malo, los
sobres que me enviaban nunca llegaban, se perdían y nadie se responsabilizaba.
Por último, la empresa de Correos entró en liquidación y así está hasta este
momento, de esta manera se terminaron los intercambios con los colegas del
extranjero.
A partir del inicio de la
pandemia en 2020, en los momentos libres me he dedicado a la revisión de la
bibliografía numismática, historia y a organizar mi archivo sobre numismática y
notafilia. Producto de esta pandemia ha surgido este blog (https://numis-nota.blogspot.com/
) en donde comparto información sobre lo aprendido durante estos 25 años de
coleccionismo. Para mi lo más importante, es que este hobbie me ha permitido entretenerme, disfrutarlo, conocer amigos, colegas de esta afición en el Ecuador y el mundo.
Fernando.